ADVERTENCIA

Las versiones aqui volcadas son recopilaciones y pensamientos que no son ajenos a todos pero son una forma distinta de ver las cosas a como otros tratan de que nosotros las veamos,si son verdad o no son cosas que tendran que dilucidar ustedes a travez de su inteligencia e investigacion personal-Muchas informaciones estan relacionadas al N.O.M(Nuevo Orden Mundial y a su plan estrategico de puesta en marcha)

jueves, 26 de marzo de 2020

Lo que vendra despues del COVId 19?Discurso del futuro


Presidente ............., presidente del Tribunal Supremo, amigos: hoy es un día de consagración nacional y estoy seguro de que mis conciudadanos...............es esperan que, en mi investidura a la presidencia, me dirija a ellos con la sinceridad y la determinación que exige la actual situación de nuestro país.

Éste, en especial, es el momento de decir la verdad, toda la verdad, con franqueza y valor. No debemos rehuir hacer frente sin temor a la situación actual de nuestro país. Esta gran nación resistirá como lo ha hecho hasta ahora, resurgirá y prosperará.

Por tanto, ante todo, permítanme asegurarles mi firme convicción de que a lo único que debemos temer es al temor mismo, a un terror indescriptible, sin causa ni justificación, que paralice los arrestos necesarios para convertir el retroceso en progreso.

En toda situación adversa de la historia de nuestra nación, un Gobierno franco y enérgico ha contado con la comprensión y el apoyo del pueblo, fundamentales para la victoria. Estoy convencido de que el Gobierno volverá a contar con su apoyo en estos días críticos. Con dicho espíritu, por mi parte y por la suya, nos enfrentamos a nuestras problemáticas comunes que, gracias a Dios, sólo entrañan cuestiones materiales. Los valores cayeron hasta niveles inverosímiles, han subido los impuestos, los recursos económicos del pueblo han disminuido, el Gobierno se enfrenta a una grave reducción de ingresos, los medios de pago de las corrientes mercantiles se han congelado, las hojas marchitas del sector industrial se esparcen por todas partes, los agricultores no hallan mercados para su producción, miles de familias han perdido sus ahorros de muchos años.

Y lo más importante, gran cantidad de ciudadanos desempleados se enfrenta al triste problema de la subsistencia y un número igual trabaja arduamente con escasas retribuciones. Únicamente un optimista ingenuo negaría la trágica realidad de la situación.

Sin embargo, nuestras penurias no se derivan de una carencia de recursos. No sufrimos una plaga de langostas. En comparación con los peligros que nuestros antepasados vencieron gracias a su fe y a su coraje, aún tenemos mucho por lo que sentirnos agradecidos. La naturaleza continúa ofreciéndonos su exuberante abundancia, y los denuedos humanos la han multiplicado. A nuestros pies se extiende una gran riqueza; no obstante, su generosa distribución languidece a la vista de cómo se administra.

Primordialmente, esto se debe a que quienes gestionan el intercambio de los bienes de la humanidad han fracasado a causa de su obstinación e incompetencia, han admitido dicho fracaso y renunciaron. Las prácticas de los cambistas poco escrupulosos comparecen en el banquillo de los acusados ante el tribunal de la opinión pública, repudiados por los corazones y por las mentes de los hombres.

Cierto, lo han intentado, pero sus esfuerzos se han enmarcado en el ejercicio de una práctica desfasada. A fin de hacer frente a la falta de crédito, sólo han propuesto más préstamos.

Privados del reclamo de los rendimientos para inducir a nuestra gente a seguir su falso liderazgo, han recurrido a la exhortación, suplicando entre lágrimas la restitución de la confianza en ellos.(...) Carecen de una visión de futuro y, cuando ésta no existe, el pueblo perece.

Los cambistas han abandonado sus tronos en el templo de nuestra civilización. Ahora debemos devolver a ese templo sus antiguos valores.

La magnitud de la recuperación depende de la medida en que apliquemos valores sociales más nobles que el mero beneficio económico. La felicidad no radica en la mera posesión de dinero; radica en la satisfacción del logro, en la emoción del esfuerzo creativo.

La satisfacción y el estímulo moral del trabajo no deben volverse a olvidar en la irreflexiva persecución de beneficios fugaces. Estos días aciagos valdrán todos los sacrificios que nos cuesten si nos enseñan que nuestro verdadero destino no es que cuiden de nosotros, sino que seamos nosotros quienes cuidemos de nosotros mismos y de nuestros iguales.

El reconocimiento de la falsedad de los bienes materiales como baremo del éxito lleva aparejado el abandono de la falsa creencia de que el empleo público y los altos cargos políticos han de medirse sólo por el baremo del orgullo de la posición social y el enriquecimiento personal; y ha de ponerse fin a esa conducta en la banca y en el mundo empresarial que, demasiado a menudo, ha dado a una confianza sagrada la apariencia de prácticas crueles y egoístas.

(...) No obstante, la recuperación no sólo reclama cambios en la ética. Este país exige acción, y una acción inmediata. Nuestro mayor y primordial empeño es el de poner a la gente a trabajar. No es un problema insoluble si nos enfrentamos a él con juicio y arrojo.

Como política personal práctica, soy partidario de solucionar primero los problemas más acuciantes. No escatimaré esfuerzos en recomponer el mercado mundial mediante un reajuste económico internacional. No obstante, la situación de emergencia nacional no puede esperar a que esto se vea cumplido.

En el ámbito de la política internacional, consagraría este país a la política del buen vecino; del vecino que se respeta a sí mismo con resolución porque, al hacerlo, respeta los derechos del resto; del vecino que respeta sus compromisos y la inviolabilidad de sus acuerdos con una comunidad de vecinos mundial de la que forma parte.

Si interpreto bien el ánimo de nuestro pueblo, es ahora cuando comprendemos, como nunca antes lo habíamos hecho, nuestra interdependencia; que no podemos limitarnos a tomar, sino que también debemos ofrecer; que, si deseamos salir adelante, hemos de avanzar como un ejército entrenado y leal.

Nuestra Constitución es tan sencilla y práctica que siempre nos es posible enfrentarnos a contingencias extraordinarias mediante cambios en el énfasis y en la disposición, sin menoscabo alguno de la forma fundamental.

Es por ello que nuestro sistema constitucional ha demostrado ser el mecanismo político más soberbiamente duradero que el mundo ha producido. Se ha enfrentado a todas las tensiones derivadas de la vasta extensión del territorio, a guerras fuera de nuestras fronteras, a amargas luchas internas, a las relaciones internacionales.

No obstante, en el caso de que el Congreso fracase en la adopción de uno de estos dos caminos, y en el caso de que la emergencia nacional siga siendo crítica, no eludiré el claro cumplimiento del deber al que habré de enfrentarme. Pediré al Congreso el único instrumento que queda para enfrentarse a la crisis: un amplio Poder Ejecutivo para librar una batalla contra la emergencia, equivalente al que se me concedería si estuviéramos siendo invadidos por un enemigo.

A cambio de la confianza en mí depositada, devolveré el coraje y la entrega que requieren estos tiempos. Es lo mínimo que puedo hacer.

Nos enfrentamos a los arduos días que nos depara el futuro con la cálida resolución de la unidad nacional, con la conciencia tranquila del que busca viejos e inestimables valores morales, con la clara satisfacción que produce el cumplimiento del deber por parte de ancianos y jóvenes por igual.

Aspiramos a la seguridad de una vida nacional equilibrada y perdurable.

No desconfiamos del futuro de la democracia fundamental. El pueblo de Estados Unidos no ha fracasado. En su momento de necesidad nos ha transmitido el mandato de que desea una acción directa y enérgica. Ha exigido al Gobierno disciplina y dirección. Me ha convertido en el actual instrumento de sus deseos. Lo acepto como si fuera un regalo. En este día inaugural, pedimos con humildad la bendición de Dios. ¡Que nos proteja a todos y a cada uno de nosotros! ¡Que me guíe en los días venideros!.



ROOSEVELT (Hyde Park, Nueva York, 30 de enero de 1882 - Warm Springs, Georgia, 12 de abril de 1945).

Roosevelt expuso en su discurso de investidura del 4 de marzo de 1933, del que aquí se reproduce un extracto, su plan de reformas económicas y sociales. Estados Unidos lidiaba con los funestos efectos de la crisis del 29. Su «new deal» redibujó el capitalismo en la principal potencia, a la vez que la salvó de la deriva dictatorial que invadía al mismo tiempo a Europa. El Partido Demócrata, al que pertenecía Roosevelt, pasaría a enarbolar defintivamente políticas más intervencionistas en el mercado,se repetira en el¿ 2021?

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