Cada día estoy más convencido que todo esto es un mamarracho, una locura. Es la primera vez que se confina a toda la población y no solo a los enfermos y población de riesgo. Es la primera vez que la Organización Mundial de la Salud (OMS) declara pandemia a un proceso cuya “terrible” mortalidad es actualmente del 0,0044%.
La OMS fue cómplice del gobierno chino de “esconder” durante dos meses el hecho.
La OMS dio varias marchas y contramarchas con respecto al manejo en una forma totalmente irresponsable.
En un año normal de influenza (gripe) mueren 700.000 personas en el mundo, en un mal año esa cifra supera los 1.200.000. El TERRIBLE corona mato hasta ahora 300.000.
A nivel local todos los medios están las 24 hs taladrándote la cabeza con solo 6 o 7 países, de los más de 180 existentes, con cifras mal interpretadas, “epidemiólogos” de la única visión/relato que le conviene al gobierno e imágenes sensacionalistas, para generar pánico y adherir a un discurso único monopolizado por el Estado.
Cuando todo esto pase, en un año quizás, y veamos las cifras, estadísticas y porcentajes relativos de todo lo sucedido, acá y en el mundo, de forma desapasionada, objetiva y sin el pánico que nos ha impuesto la dictadura de un relato, podremos sacar conclusiones más claras. Pero será tarde, el HORROR social y económico (miseria, quebrantos, etc) nos pasaran la factura.
La Dra. Margaret Harris, actual portavoz de la Organización Mundial de la Salud, manifestó a un periódico australiano que la OMS nunca recomendó a los países a que ejecuten un confinamiento generalizado para controlar la expansión de la “pandemia”. Por supuesto ningún medio internacional puso en evidencia la tan alevosa contradicción de este organismo corrupto que, por cierto, responde poco a los intereses sanitarios de las naciones sino que opera con fines políticos totalitarios muy marcados.
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06 de abril de 2020
Mientras el país atraviesa el aislamiento social preventivo y obligatorio, desde todos los rincones del planeta llega día a día la repetida y alarmante noticia de que, la pandemia del coronavirus, ha vuelto a sumar miles de muertes.
La Argentina, aunque con un aislamiento preventivo muy bien anticipado, no es la excepción y mientras crecen los infectados, la gente común va al súper o a la farmacia con improvisados barbijos hechos en casa. Algo a lo que se opone la Organización Mundial de la Salud o el propio Ministerio de Salud de la Nación, que recomiendan el uso de barbijo solo en los casos de que la persona esté infectada por el coronavirus, haya estado en contacto estrecho con un caso sospechoso o al atender a un paciente con la enfermedad.
La gente insiste y crece la polémica: ¿por qué no sirve hacer barbijos en casa y cuáles son sus riesgos?
Sabiendo que el número de contaminados va a crecer y mucho y que, tarde o temprano, la gente deberá salir del aislamiento y volver a sus trabajos, sus colegios, su vida normal, ¿no es mejor tener alguna defensa que andar sin ninguna cobertura?
La controversia comienza a crecer en todo el mundo, no solo en Argentina. Hay organizaciones como #Masks4all, que promueven que todas las personas lleven aunque sea un barbijo casero al salir de casa, y se viralizan tutoriales y videos de gente que fabrica tapabocas, incluso con los elementos más impensados.
Se sabe que parte del éxito de Israel y República Checa en su control de la enfermedad fue la prohibición de andar en la calle sin tener tapada la boca y la nariz. Y hasta el presidente de Estados Unidos Donald Trump, que no es un catedrático en el coronavirus, salió a pedirle a los estadounidenses que salgan a la calle con pañuelos, bufandas o algo que les tape la boca y la nariz ante el crecimiento exponencial de los muertos en la principal potencia mundial.
CUÁLES SON LOS RIESGOS DE USAR UN BARBIJO CASERO
En el afán de sentirse protegidas, muchas personas están recurriendo a lo que tienen a mano para fabricar sus propios barbijos caseros. Desde el papel del rollo de cocina con varios pliegues y gomitas elásticas para hacer los sujetadores, pasando por recortes de bolsas ecológicas reutilizables para el supermercado o friselina en sus diferentes variantes, muchas son las propuestas que, por estos días, pueden encontrarse para hacer mascarillas improvisadas.
No faltan tampoco los rediseños de los guardapolvos de los chicos o de las sábanas en desuso. Ni los corpiños se salvan, por su atractiva tela elástica que, en apariencia, ofrecería protección adicional nada menos que contra el coronavirus.
Y ante muchas de las cosas que se ven por las redes sociales, se entiende la preocupación de los médicos cuando la gente hace sus propios barbijos caseros. Unos y otros diseños, de los enumerados, tienen un mismo elemento en común: no sirven para protegerse del coronavirus y, dicho sea de paso, de ningún otro virus.
Bastó un tutorial en las redes (difundido por la televisión), donde un bombero de Tortuguitas armado con un desodorante en spray, un disparador que tiene mucha menos potencia que la fuerza de las partículas que despide un estornudo, hiciera las pruebas ante distintos barbijos caseros, para derribar el mito.
Ninguno de estos tipos de barbijos caseros, puede evitar el paso de las microgotas de saliva que expulsaría, por ejemplo al toser, una persona infectada con el SARS-CoV-2, el virus que causa la enfermedad del COVID-19.
De igual modo, aún suponiendo que se cuenten con todos los elementos que se emplean al confeccionar un barbijo de tipo médico, “si no se garantiza un ambiente limpio al momento de la elaboración, podría incluso volverse un elemento de transmisión de infecciones”, advirtió la Dra. Silvina Ivalo, infectóloga de DIM Centros de Salud y del Hospital Ramos Mejía.
Esto implica un enorme riesgo epidemiológico. Creyéndose protegidas con su barbijo casero, las personas podrían quedar expuestas al coronavirus, con graves consecuencias tanto para su salud, como para la de su entorno.
POR QUÉ NO SIRVE CUALQUIER BARBIJO
Si bien son elementos básicos en el control de las enfermedades infecciosas, para que los barbijos sean efectivos deben cumplir con ciertas normas muy específicas.
Por lo general, “se fabrican con un material de polipropileno en tres capas. En el medio, tienen un filtro que evita que salga el contenido de, por ejemplo, los estornudos”, detalló la Dra. Wanda Cornistein, Jefa del Servicio de Control de Infecciones del Hospital Universitario Austral y profesora de Enfermedades Infecciosas de la Facultad de Ciencias Biomédicas de la Universidad Austral.
“Los barbijos solo deben utilizarse luego de que hayan tenido un proceso de control de calidad y buenas prácticas de fabricación. Esto se cumple con los dos tipos de barbijos que podrían usarse en este contexto: las mascarillas quirúrgicas y la N95”, enumera la doctora Silvina Ivalo, hablando obviamente de las que se venden comercialmente.
La evidencia científica existente, respalda esta postura. Ya en 2013, un estudio de la Universidad de Cambridge concluyó que los barbijos médicos serían tres veces más efectivos que los caseros para evitar la propagación de los virus.
Pese a ello, los autores del estudio consideraron que, en situaciones límite, sería preferible utilizar una mascarilla casera, a no llevar nada.
RECOMENDACIONES VIGENTES PARA PREVENIR EL COVID-19
De momento, a la hora de prevenir el avance del coronavirus, es altamente aconsejable seguir las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud.
“Solo usar una mascarilla no garantiza que se vayan a detener las infecciones. Siempre deberían combinarse con otras medidas de protección y comportamientos, como lavarse exhaustivamente las manos durante más de 20 segundos, evitar tocarse el rostro, los ojos, la boca y la nariz con las manos sucias”, enumeró la Dra. Margaret Harris, vocera de la OMS.
Es importante además, mantener una distancia mínima de 1 metro del resto de las personas y, en caso de estornudar o toser, hacerlo en un pañuelo descartable y desecharlo inmediatamente.
En Argentina, asimismo, es fundamental respetar el aislamiento social obligatorio y preventivo vigente (la cuarentena), para reducir al máximo las posibilidades de entrar en contacto con el virus.
“Lo que se sugiere es que las personas sanas o asintomáticas guarden distancia de las personas que tienen al lado. Si eso no se puede cumplir, ahí es donde podría tener un rol el barbijo médico, previniendo el contacto cercano que pueda transmitir la persona. Por eso, la cuarentena evita precisamente los conglomerados de gente. Cuando finalmente salgamos de ella, (el barbijo o la protección de la cara de manera masiva) va a ser un punto que tendrá que tenerse en cuenta”, dejó planteado la Dra. Cornistein.
OMS: desarrollo de vacuna va a toda velocidad, pero el virus es 'complicado'
La portavoz de la Organización Mundial de la Salud dijo que hay más de 100 vacunas candidatas contra COVID-19 que se encuentran en estudio.
El trabajo para desarrollar una vacuna contra COVID-19 avanza a toda velocidad, pero el coronavirus es "complicado", dijo este martes la doctora Margaret Harris, portavoz de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
"El trabajo para desarrollar la vacuna se está moviendo más rápido que en (otro momento de) la historia de la ciencia, y tenemos más de 100 vacunas candidatas, y las formas en las que están siendo probadas se están acelerando", dijo en una video conferencia de prensa.
"Pero el coronavirus es un virus muy complicado, es difícil producir vacunas". Harris dijo que es por eso que muchos de importantes científicos manejan esa expectativa para estimular el nivel de inmunidad.
"Es necesario garantizar que esa inmunidad realmente proteja contra el coronavirus. Esta área de la ciencia es la cúspide de la ciencia en este momento", dijo Harris.
Harris dijo que Estados Unidos "ciertamente está manejando la epidemia mundial" y "La mayoría de los casos" se encuentran en el país norteamericano, agregó Harris.
"¿Qué salió mal? ¿Por qué tenemos una pandemia mundial tan grande? Todas estas preguntas se están estudiando y preguntando. Y realmente, no tendremos buenas respuestas hasta que tengamos tiempo para analizar", señaló la funcionaria.
El Director General de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, dijo que hasta que haya una vacuna contra el coronavirus se les instó a los países a seguir el "paquete integral de medidas" de la OMS para enfrentarla.
Dijo que se necesita una comprensión clara sobre la transmisión actual de COVID-19 y la gravedad del virus en los niños.
La enfermedad del coronavirus 2019 (COVID-19) es una afección respiratoria que se puede propagar de persona a persona. Se identificó por primera vez en un brote en Wuhan, China, en diciembre pasado y se ha extendido a cerca de 210 países y territorios.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró el brote como una pandemia global el pasado miércoles 11 de marzo.
De los 4,2 millones de casos que han sido confirmados, más de 1,5 millones se han recuperado, mientras que las muertes superan las 286 mil, según los datos recopilados por Worldometer, considerado uno de los mejores sitios web de referencia para seguir las estadísticas de la pandemia.
Las naciones donde más víctimas ha dejado el coronavirus son: Estados Unidos, con más de 81 mil; Reino Unido, con más de 32 mil; Italia, con más de 30.700 muertos; y España y Francia, con más de 26 mil cada uno.
En Latinoamérica, la lista de personas fallecidas por COVID-19 la lidera Brasil, con más de 11.500. Le sigue México con más de 3.400; Ecuador con 2.145 y Perú con 1.961.
A pesar del creciente número de casos, la mayoría de las personas infectadas sufre solo síntomas leves y se recupera.
Exigen 100 países 'investigar la verdad sobre el coronavirus'; dudan de 'estrategia internacional'
Tras las polémicas declaraciones de la Dra. Margaret Harris, portavoz de la OMS, un bloque de naciones, comandada por Australia, exigen sea esclarecido el origen de la pandemia
Monterrey.- El origen de la pandemia de Covid-19 están siendo cuestionados por Australia y un bloque de más de 100 países que “exigen saber la verdad”.
En gran medida, las dudas surgen luego de unas polémicas declaraciones de la Dra. Margaret Harris, portavoz de la Organización Mundial de la Salud (OMS), al periódico australiano Sydney Morning Herald.
“Nunca dijimos que se aplicaran medidas de confinamiento. Creo que muchos países se fueron a las restricciones muy, muy grandes’’, dijo Harris.
De ahí que Australia, respaldada por al menos 116 países, esté exigiendo a la ONU y a la OMS una investigación independiente e internacional.
La ministra de Exteriores de Australia, Marise Payne, señaló que dudan de la estrategia internacional y de confinamiento que se sigue internacionalmente. La resolución de respaldo de la Unión Europea sería votada en la Asamblea Mundial de Salud esta semana.

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